Hace un año

(Crónica de un relato frustrado)

Todo empezó con algo como:

...Un día como hoy vio la luz y rápidamente dio sus primeros pasos... 

La inspiración estaba desbordándose, las palabras fluían hacia los dedos y prometía convertirse en una historia muy emotiva -tanto como para conmoverme a mí misma-, llena de palabras de agradecimiento a todos quienes han viajado conmigo una o varias veces, para quienes siguen este vuelo y dejan testimonio de su visita.
Casi a la mitad del escrito, hice una breve pausa para releer y corregir lo que fuese necesario. Ajustar la extensión o editar algún párrafo, en fin satisfacer mi manía correctora hasta quedar conforme con lo que estaba escribiendo.
Sin embargo, por un brevísimo periodo de turbulencia, la tecnología hizo de las suyas y aunque no estoy peleada con las computadoras y creo que me defiendo bastante bien, no tengo la menor idea de qué rayos pasó...
- Quizás tuvo algo que ver el hecho de abrir varias ventanas, trabajar con varios programas a la vez, querer hacer N cantidad de cosas al mismo tiempo...
- Pero se supone que tengo un equipo con la capacidad de trabajar sin que se bloquee a cada rato...
- Pues si, pero... ¿será que tiene algún virus?, ahora que recuerdo a mi hermano ya le ha pasado así...
- Vale m...
Después del breve diálogo conmigo misma no me quedó más opción que reiniciar la máquina, porque simplemente no respondía a mis súplicas de que reaccionara; así que rogando porque hubiera quedado guardado todo el avance, la reinicié.

...He aquí el resultado.

Así que además de darme cuenta que el botón de "GUARDAR AHORA" del editor de blogger no es efectivo contra bloqueos o apagones inesperados, perdí la inspiración y perdí mi escrito porque además por primera vez se me ocurre escribir directamente en el editor, cuando por lo general, guardo mis textos en un bloc de notas y después sólo es cuestión de copiar y pegar.

En fin, lo que quería decir -palabras más, palabras menos- es que este blog hoy cumple un año y me agrada saber y agradezco que haya personas que lo disfrutan y continúan visitando este espacio, a pesar de que escribo con poca frecuencia.
Sinceramente quisiera publicar más seguido, pero a veces las ocupaciones, la falta de inspiración, la vida social (¡porque sí tengo!) o sólo la necesidad de descansar me roban los días.
Sin embargo, hasta el día de hoy el viaje sigue avanzando poco a poco, con ritmo lento pero constante y mientras tenga algo que decir, el blog seguirá.